Los
blogs en la reinvención del periodismo y los medios
Dr. Jesús Miguel Flores Vivar
Universidad Complutense de Madrid
Director del Observatorio de Periodismo en Internet
Introducción
El presente análisis forma
parte de la investigación que venimos realizando sobre modelos emergentes en el
negocio de los medios, la disrupción del periodismo, los desarrollos
devastadores de las TIC y la formación ciberperiodística, entornos que resumen
un objetivo fundamental: Reinventar los medios, y cuya publicación veremos en
breve.
La revolución de las
tecnologías de la información y las comunicaciones están generando no solo una
época de cambios en la sociedad, sino un cambio de época, tan importante como
el cambio que supuso, por ejemplo, pasar de la Edad Media a la Edad moderna.
En la actualidad, todos
advertimos la prodigiosa velocidad con la que cambia el panorama en el mundo
virtual y tecnológico, lo que trae por consiguiente, el estudio de un nuevo
paradigma en el proceso de la comunicación que subyace en el entorno de los
cibermedios y el ciberperiodismo. Con unas u otras palabras, todos los
estudiosos del fenómeno del ciberperiodismo han detectado el abismo que se
produce en relación al tiempo. Y es que nos hemos habituado a las nuevas formas
de actuar e interactuar de la sociedad de la información. Bajo este panorama,
parece que estás fuera de la sociedad si no tienes un ordenador con conexión a
Internet.
La Sociedad de la
Información está revolucionando profundamente la cotidianeidad de las personas.
Asistimos, quizá de manera no muy consciente, al nacimiento de una nueva
civilización. Ni un solo rincón de nuestra historia futura va a dejar de verse
afectado por el desarrollo devastador del mundo digital. Y las empresas de
medios y la propia profesión periodística, deben tomar buena nota de todo este
acontecer. Algunos ya lo hacen, pero la mayoría aun no piensa en estos cambios.
En España, los primeros
pasos del periodismo digital, que se remontan a los inicios de la década de los
noventa, quedan ya como los orígenes de una evolución meteórica. Baste
recordar, por ejemplo, que el Boletín Oficial del Estado fue el primer diario
que ofreció una versión electrónica interactiva y multimedia, desde septiembre
de 1994, o que fue una revista en catalán, El Temps, la que se adelantó al
resto en las redes telemáticas.
Este apartado, que ya se
tratara en profundidad en uno de los capítulos del libro Ciberperiodismo1
(Flores y Arrrruti) en donde se abordaba la teoría propuesta por Marshall
McLuhan -en su obra La Aldea Global-, se analizaba que “el concepto de
distancia, de lejanía, no tiene razón de ser en esta nueva sociedad”. Ahora,
con la World Wide Web podemos disfrutar de la clara ventaja de estar en
disposición de contactar con Nueva York, Pekín o Londres sin movernos del sitio
y así, realmente, el mundo parece más pequeño y accesible. Claro está, que no
todo el mundo está informatizado y que existen desigualdades y zonas que quedan
aisladas de la red infodigital.
Por ello, no nos vamos a
detener en analizar el desarrollo o proceso evolutivo que ha seguido la prensa
digital desde entonces hasta llegar al marco actual. Pero, dentro de este
contexto, sí vamos a analizar el panorama actual motivado por la emergencia de
un fenómeno que se consolida cada vez más y que forma parte de los cibermedios,
los cuales se han convertido en un modelo reinventado de los llamados medios
tradicionales. En ese sentido, interesa saber que y cuáles son los blogs que
promueven los distintos medios de comunicación o periodistas (a modo de Free lance)
y analizar cada una de sus peculiaridades.
Cada vez más proliferan los
informes, estudios y análisis que alertan sobre la crisis que se cierne sobre
los medios tradicionales, con especial referencia a la prensa impresa. El
periodista, Fernando Jáuregui, director de Diario Critico y uno de los primeros
en adaptarse a los nuevos medios (con más de treinta años de ejercicio
periodístico), daba la voz de alarma en marzo de 2004, durante su intervención
el II Congreso internacional de Ciberperiodismo, en la Universidad Antonio de
Nebrija. Allí disertó sobre una ponencia que tituló: ¿el fin de la era de los
periódicos en papel?, manifestando que “si se acabó la era Gutenberg, se acabó
el concepto de periodismo como cuarto poder…..están cayendo hechos pedazos
muchos conceptos de aquello que antes llamábamos teoría de la información,
derecho de la información y similares…..Los medios cambian a velocidad
vertiginosa y no faltan quienes quieran poner puertas al campo, controlar ese
fenómeno que nos ha venido casi sin darnos cuenta y que se llama internet.
Imposible el control, al menos tal y como lo conciben esos poderes fácticos que
siempre lo han controlado todo.
En meses y años posteriores
a ese evento (2004), otros analistas y empresas consultoras siguen dando la voz
de alarma sobre el cambio que afecta a los medios y al periodismo a través de
informes y estudios, tales como se refleja en el informe especial que publicará
en 2005, la revista Le Monde Diplomatique, dirigida por Ignacio Ramonet, cuya
portaba titulaba “Medios de Comunicación en crisis” y al año siguiente (2006),
el periodista y director de Mediathink Consultores, Juan Varela, publicará un
reportaje titulado: “El fin de la era de la prensa”. En ambos casos, la crisis
que afecta a los medios, encuentran su causa en dos factores: el primero en la
expansión de los medios de prensa gratuitos y el crecimiento exponencial de los
medios digitales (internet). Uno de los últimos informes sobre este entorno lo
proporciona la consultora PriceWaterHouseCoopers con el titulo: Global
Entertainment and Media Outlook: 2007-2011. Ante este panorama, urge pues que
trabajemos en objetivo global: Reinventar los medios.
Empezaremos diciendo que al
amparo del desarrollo de la web, se han ido creando nuevas formas, elementos,
recursos y herramientas de comunicación digital. Uno de los últimos hitos se
viene expandiendo rápidamente y cuya consecuencia tal vez sea un cambio de
paradigma en el proceso de la comunicación e información. El fenómeno, que se le
conoce como Bitácora, Blog o Weblog, se constituye en una herramienta o recurso
que se convierte en un modelo de comunicación alternativa, participativa o
interactiva. Así pues bajo este panorama, vemos que este fenómeno afecta a una
de las disciplinas más importantes de la sociedad de la información, el
periodismo.
Después de casi diez años de
uso, no nos detendremos en la definición o el uso de este canal de
comunicación, sino que trataremos la evolución que viene teniendo en la
sociedad, en los medios y en el ejercicio de la profesión periodística. De
hecho, ya en 2005, analizábamos el impacto de los blogs en el periodismo y los
medios, a través de una mesa de trabajo que se presentará en la V Bienal
Iberoamericana, organizada por el Proyecto Internet del Tecnológico de
Monterrey, campus Estado de México.
Un
blog en la vida o la vida en un blog
Recientemente, el periodista
y académico de la Real Academia Española (RAE), Juan Luís Cebrian, con motivo
de la puesta en marcha de los dominios multilingües, promovidos por la Entidad
Publica Empresarial Red.es, manifestaba en su discurso /La vida en un blog/,
que la RAE ha de vérselas, y muy en serio, con otro neologismo de reciente
importación, blog, con g, que el uso (hablado) y los diccionarios han
pretendido con poco éxito traducir como bitácora, y que denota uno de los
fenómenos de la comunicación social más espectaculares de la Historia: la
existencia de millones de dietarios personales, echados a navegar por las redes
mundiales informáticas, que componen un entramado de relaciones individuales y
colectivas apenas imaginable hace diez años. La extensión del fenómeno es tal
que blog, es palabra que todavía no reconoce el diccionario de la Real
Academia, aunque tendrá que hacerlo en su próxima y casi inminente edición -
apunta el académico-, ya que es uno de los vocablos más buscados en la red,
hasta el punto de que mereció los honores de ser nominado como palabra del año
en el 2004.
Y es que la audiencia en
Internet ha dejado de ser pasiva. Los lectores han pasado a la acción de opinar
en el mundo virtual. Y la igual como sucede en el mundo tradicional, la
audiencia manda, solo que aquí opina y publica lo opinado para conocimiento de
todo el mundo, a diferencia de lo que ocurre en el mundo tradicional, en donde
una opinión o queja se hace a través de las cartas al director o a través del
Ombusdman, si el medio lo tiene.
Algunos directivos de medios
y periodistas profesionales, han lanzado una voz de alarma considerando que se
vislumbra una especie emergente de “alter media”, transformados en “turbas de
linchamiento”, y que buscan hacer caer quién no diga la verdad en sus
publicaciones.
La participación de los
ciudadanos a través de los blogs conforma el perfil de la nueva audiencia de
Internet. Esto implica que los medios, y los profesionales en ellos incluidos,
tienen que rendir cuentas más que nunca a los ciudadanos quienes no perdonan
una labor de investigación periodística descuidada y comentarios incendiarios
sin fundamento, especialmente si estos tratan temas de alcance nacional.
El
“blog bang” de la información
El desarrollo y expansión de
los blogs se ha convertido en un fenómeno mediático y social de gran
importancia e impacto, que se ha convertido en el “Big Bang” de la información
y comunicación, tanto así que no dudamos en afirmar que en este milenio nos ha
tocado ser testigos de la explosión del “blog bang”, en un intento por resaltar
la connotación del fenómeno. Todo esto nos induce a pensar que en los últimos
treinta años se han producido dos hitos muy importantes en el mundo de la
comunicación: el primero, la puesta en marcha de la Red de redes y, el segundo,
la creación y expansión de los blogs.
Los blogs, son los
verdaderos generadores de interactividad, llegándose a formar verdaderas
comunidades virtuales (redes sociales) y en donde la figura del periodista
adquiere mayor relevancia. Por ello, cada vez más son los periodistas -aunque
los menos en relación a otros colectivos- que se apropian de esta nueva
utilidad que ofrece el mundo de las tecnologías telemáticas, lo que les permite
escribir sin cortapisas, con mas libertad de expresión y sobre todo, con el
animo de hacer participar a sus lectores de una forma más interactiva ante el
tratamiento de un tema en cuestión.
Tan importante es el entorno
de los blogs que llama poderosamente la atención que el sitio web The State of
the News Media (El Estado de los Medios), un Proyecto para la Excelencia del
Periodismo de la Columbia University y el Pew Charitable Trusts que analiza el
desarrollo y evolución del periodismo americano, incluye en sus
informes-estudio, desde 2006, un apartado especifico “Un día en el mundo de los
blogs”, dedicado a analizar por separado el entorno de los blogs como una
temática independiente de la comunicación online.
Con la expansión de este
fenómeno en el periodismo, los medios y la audiencia, se crea una nueva
concepción del periodismo que difiere del modo tradicional de informar. Con los
blogs se produce el verdadero “feed back” de la comunicación, transformando el
periodismo en un concepto mas interactivo Se rompe el modelo unidireccional
(uno a muchos), atraviesa un modelo bidireccional (uno a uno) para acabar en un
modelo multidireccional (muchos a muchos).
Pero la blogosfera no sólo
afecta al periodismo y medios de comunicación, sino a toda la sociedad en su
conjunto. De hecho es donde está creciendo exponencialmente. De los mas de cien
mil blogs que se crean cada día (según Technorati), menos de un 1 por ciento,
tiene un matiz periodístico o está hecho por periodistas. Lo que indica pensar,
fehacientemente, que el grueso de la blogosfera lo componen ciudadanos de a
pie, personas que emiten e intercambian opiniones y que ante un determinado
tema que suscita interés o controversia, la blogosfera se transforma en una
especie de manifestación callejera, con el mismo objetivo que persigue una
manifestación ciudadana realizada, por ejemplo, en el Paseo de La Castellana de
la capital de España o en la Quinta Avenida de la ciudad de Nueva York.
Gracias a la Red, a la
telefonía móvil y a las cámaras de video digitales, los ciudadanos han pasado
de ser considerados por los medios de comunicación una audiencia pasiva,
consumidora de contenidos, a tomar el papel de una audiencia proactiva,
generadora de dichos contenidos.
No existe precedente alguno
en donde veamos que el usuario haya gozado de tanta libertad para elegir,
participar, opinar e, inclusive, generar información para terceros. La
proliferación de blogs pone de manifiesto la capacidad e interés de los nuevos
usuarios por crear y dar salida a nuevos contenidos fuera de los canales
habituales. Una multitud de recursos se pueden obtener de forma gratuita y, lo
que es más importante, los contenidos son tantos y tan variados como sus
autores.
Para algunos críticos, los
blogs configuran modelos emergentes en los que la interactividad e inmediatez
priman sobre la veracidad, la calidad periodística o la capacidad de generar
opinión. El dilema al que los periodistas se enfrentan es si el fenómeno se
puede considerar o no auténtico periodismo. Por ello, tal vez hasta los propios
defensores de las bitácoras en línea subestiman el gran rol que están ejerciendo
los blogs en la sociedad, al etiquetarlos simplemente como una nueva forma de
hacer periodismo, tal como analizaba en un artículo publicado en Tribuna
Complutense2 , el pasado marzo.
Los blogs, en poder de la
sociedad, pueden ser parte del contrapeso que menciona Ignacio Ramonet, en su
llamada a la formación del Quinto poder, y que necesita el mundo para acabar
con la dictadura de los medios. Otro tema es que los bloggers puedan ser
considerados periodistas. Los periodistas pueden ser bloggers, pero los
bloggers, como parte de esa audiencia participativa (o Periodismo
participativo) son agentes informadores. No obstante, no hay que subestimar la
labor de información que ejercen, que en muchos casos, lo hacen tan bien o
mejor que algunos medios tradicionales.
Hay quienes afirman que los
blogs son un formato, y deben ser pensados desde ese punto de vista, y no a
partir de una definición por contenido. Ahora bien, sí debemos considerar que
van a tener un impacto interesante en el campo periodístico, pero no tanto
porque hagan periodismo (que no siempre lo hacen) sino por su estructura
participativa y colaborativa, que es la innovación más interesante proveniente
de los blogs. Por tanto, desde este análisis, consideramos que los bloggers no
son periodistas en stricto sensu.
Los
blogs en la construcción de la información
Los blogs, han provocado el
nacimiento de un nuevo tipo de reporteros y cronistas que emergen contando
historias y narrando hechos, por ejemplo, sobre el conflicto de Irak o la
catástrofe dejada por el huracán Katrina, lo que les convierte en verdaderos
agentes informadores.
Pese a su expansión y
difusión, los no usuarios de Internet tienen todavía dificultades para comprender
lo que es un blog, cuyos inicios tuvo un enfoque de diario personal escrito en
una página web. Dicho diario puede ser individual o colectivo y gracias a la
conectividad del sistema acaba convirtiéndose en un lugar de comunicación, una
nueva forma de sociabilidad típica del ciberespacio, un territorio común que
desafía, entre otras cosas, la noción clásica de la política como gestión de un
espacio público compartido.
Los expertos atribuyen al
periodista Justin Hall el honor de ser pionero del invento. Los blogs fueron
ideados para ser leídos, y aun manipulados, por terceros, están llenos de
enlaces a otros blogs que los demás escriben y, cualesquiera que sean los
valores que en ellos se defiendan o estén presentes, la intimidad no forma
parte de ese elenco.
Después de Justin Hall
aparecieron otros. En 1997, cuando el sistema aún no se había desarrollado,
John Barger llamó a su sitio weblog y dos años más tarde Peter Merholz, que
abrió una página bajo el pretencioso encabezamiento de Peterme, jugó con la
palabra rompiéndola en dos: we blog, nosotros blogueamos, dando a luz, a la
vez, un verbo y un sustantivo. Por otra parte, quienes quisieron traducirlos al
español se encontraron con que log significaba en inglés, entre otras muchas
cosas, cualquier método que sirviera para anotar las incidencias de un viaje
náutico o aéreo, de donde logbook es el equivalente a cuaderno de bitácora,
término adoptado inicialmente entre los hispanohablantes para designar en
nuestro idioma al blog.
Como resultaba muy largo, el
uso común obligó a utilizar enseguida bitácora a secas y todavía hoy se puede
leer por ahí que en el mundo existen equis millones de bitácoras o que en la
bitácora de fulanito se ha dicho tal o cual cosa. Sin embargo, la definición
bitácora no es sino una especie de armario, fijado a la cubierta de un barco
junto al timón, que alberga la aguja de marear. O sea que no puede resultar
menos apropiado el llamar así a un espacio abierto y comunicativo como son los
blogs.
Al igual como ha pasado con
la castellanización del acrónimo Internet (Internacional-network), la RAE debe
en adelante hacer que desaparezca del diccionario la cursiva en la grafía
española de este vocablo (como se hace con las palabras anglófonas) y dé paso a
la letra redonda, adoptándolo como vocablo natural y propio de nuestra lengua.
En palabras de Cebrian, esta
adaptación debe ser extensible a cuantos términos se deriven de él, tales como
bloguero, bloguear, o blogosfera. Coincidimos en que la necesidad de este
cambio, no responde a un capricho, moda o truco publicitario, sino a la
necesidad de llamar a las cosas por su nombre.
La creación de palabras en
la red es incesante. Casi todos los neologismos son fruto de abreviaturas o
formaciones del inglés, aunque el reinado de dicho idioma en el ciberespacio se
ve amenazado por el chino. Según David Sifry, de Technorati, la blogosfera ya
ha sido batida por el japonés, pues más de un cuarenta por ciento de los
blogueros que en el mundo existen utilizan dicha lengua, frente a un 37 por
ciento de angloparlantes y apenas un tres por ciento de hablantes del español.
Las dificultades de nuestra lengua para hacerse presente en el vocabulario
científico y técnico, lejos de haberse minorado con el tiempo, se han visto
incrementadas.
Es lógico si se tiene en
cuenta que el inglés se convirtió en el pasado siglo en lingua franca de la
investigación científica por lo que cualquiera que no publique en ese idioma se
encuentra destinado al fracaso. Entre otros motivos, porque una de las
características de la nueva cultura de la red es que el conocimiento se
desarrolla y enriquece de forma cooperativa y global. La paradoja consiguiente
a la que nos tiene ya acostumbrados la nueva cultura es la frecuencia con la
que las personas, sobre todo, los muy jóvenes, casi adolescentes, descubren
algo revolucionario en el garaje de su casa o en el dormitorio de su colegio
universitario. Los espacios comunitarios en la red, que constituyen nuevas
formas de socialización de los jóvenes, están siendo creados por otros jóvenes
sin apenas medios ni excesivos conocimientos teóricos, pero sabedores de los
hábitos y el comportamiento de sus compañeros.
Entre los fenómenos más
acusados de la vulneración del idioma por culpa de los cacharros tecnológicos
de uso común, se encuentran los “batacazos” (golpes) a la ortografía que los
usuarios llevan a cabo en los mensajes de los teléfonos móviles. Quizás, por
economía de tiempo, y a veces por economía a secas, la multitud innovadora de
siglas y símbolos, la ausencia de cualquier respeto por la norma ortográfica, y
el destrozo generalizado de la sintaxis, amenazan con definir una generación
iletrada y confusa, acostumbrada a los mensajes al segundo y poco proclive a la
lectura y a la reflexión. Demasiadas veces se olvida que se habla como se
piensa porque se piensa como se habla. La articulación del lenguaje, que ya
Aristóteles explicitó como singularidad del género humano, se corresponde con
la de la mente. El mundo académico debería, por lo mismo, prestar una atención
más puntillosa a esta erosión idiomática producida por algunas aplicaciones de
los teléfonos portátiles, no resignándose a que sean solo los propios usuarios
los encargados de establecer la norma y equivalencia lingüísticas en la piedra
roseta de nuestra civilización. Es preciso colaborar con ellos en la
elaboración y fijación de un lenguaje adaptado a sus chats y SMS.
El creciente éxito de los
blogs es fácil de comprender. Para Cebrian, Internet es una inmensa
construcción de palabras, una conversación global que fluye simultáneamente en
todas direcciones, y en la que el hecho de hablar, de comunicarse, es con
frecuencia más significativo e importante que el contenido del propio diálogo.
Los blogs presentan algunas peculiaridades generales, que se resumen en:
- Comportan más una preselección de medios que
información original (sirven más como informediación, convirtiendo a los
periodistas en infomediarios).
-
Los autores de blogs, no son necesariamente
periodistas ni profesionales de la información, pero si se constituyen en
agentes informadores que en muchos casos aportan información veraz y creíble.
- La interacción con los usuarios es parte del
éxito editorial de los blogs (los lectores son utilizados como productores de
contenidos. Es el nacimiento del periodismo colaborativo).
-
La credibilidad del blog se construye a base
de las opiniones de los usuarios, enlaces entre la blogosfera y trackbacks
(poder por ejemplo enlazar con el artículo original del que parte un debate en
el que quieres participar)
- El lector de blogs es bastante “infiel”. En
general le importa más la información que el blog en sí mismo. Éste último
aspecto vemos como nada tiene que ver con el lector tradicional, que rige
muchas veces su opinión por lo que diga la línea editorial del medio con el que
se suele sentir en sintonía ideológica (En la prensa escrita, uno de los
objetivos fundamentales es sin duda la fidelización. Objetivo que muchas veces
consiguen).
No obstante, muchos blogs,
realizados por periodistas, se han convertido en una manera peculiar de
dirigirse a los lectores, una especie de reporterismo participativo que, al
tiempo que recupera alguna de las buenas tradiciones del oficio, anuncia la
creación de un nuevo género, que los teóricos de la comunicación lo definen
como información conversacional. De los millones de blogueros activos solo una
minoría puede verse encuadrada en la militancia de esa especialidad, en la que
el papel del periodista como intermediario entre la realidad y los usuarios de
los medios se ve sustituido por el de influenciador -influencer blogger- y moderador
de temas y deliberaciones ajenas. No cabe la menor duda de que gracias a eso
hay ahora a disposición del público una gran cantidad de información que de
otro modo nunca hubiera visto la luz.
Desde ese punto de vista los
blogs, al igual que el denominado periodismo ciudadano, constituyen un aporte
al desarrollo de la democracia participativa, aunque en muchos aspectos debemos
definir en qué consiste todo esto. El mundo de la comunicación en general, y el
de la prensa impresa en particular, mientras continúe siendo analógico, seguirá
comportándose como causa y consecuencia a la vez de los sistemas de representación
política. Los periódicos son en muchos aspectos un producto tan antiguo, o tan
joven, como la democracia representativa, pertenecen a su propio entramado, y
participan de su mismo destino. Ni periodistas ni gobernantes son muchas veces
conscientes de esta realidad, obsesionados como estamos los primeros por
exhibir nuestra independencia, y los políticos por instrumentarla.
El
“microblogging” en los medios
En la actualidad, asistimos
a un segundo estadio de la blogosfera y las redes sociales. Ese estadio está
representado por el microblogging, un nuevo modelo de difusión de noticias que
ya, importantes medios de comunicación como The New York Times, The Chicago
Tribune, CNN, Le Monde o el diario español, El País, vienen incorporando a sus
sitios en la red.
Ante este imparable avance
de los recursos de la red y los emergentes modelos de comunicación, los medios
tradicionales han de reinventarse y junto a ellos, necesitamos reinventar el
periodismo, ya que la tecnología que se aplica a los medios, conlleva una nueva
manera de informar y articular los contenidos de una forma más ágil y amena,
pero sin que se pierda la esencia de la credibilidad, fiabilidad, y en suma del
hacer periodístico con el rigor que debe caracterizar a los medios que se
precian de ser de calidad. El impacto digital en los medios y el desarrollo de
la red han provocado que ahora resulte cada vez más difícil discernir entre el
centro y los arrabales de la ciudad política. La ausencia de jerarquías y la
confusión pertenecen también a la nueva cultura digital, cuyo caos frecuente
desafía el perfil piramidal de nuestras sociedades.
Twitter es una red social
que permite comunicar al instante a cientos de miles de sus componentes algo
tan sencillo como la respuesta a esta cuestión: ¿Dónde te encuentras ahora? Por
banal que parezca, y lo parece mucho, las respuestas hacen furor. El inventor
del sistema (Twiter), que permite al usuario integrarse plenamente en la red
desde el más sencillo de los teléfonos móviles, ya revolucionó en su día las
herramientas de publicación que se utilizan en la blogosfera. Parece que lleva
el mismo camino en lo que se refiere a la construcción de redes sociales en
Internet. Se puede seguir la vida de una persona, desde que se levanta hasta
que se acuesta, solo a base del envío de mensajes instantáneos y fotografías
del individuo en cuestión.
Por otro lado, podemos
interrogarnos también sobre el futuro de los neologismos que desde la red nos
invaden, algunos de los cuales han sido reiterados hasta la saciedad. Chatear
hoy es estar conectado a un Chat. También “bloggear” o “googlear”. Dentro de
poco, si las aplicaciones que aquí comentamos progresan, podremos también
"twitearnos". En todos estos casos, los vocablos sirven para designar
actitudes como formas de relación interpersonales, búsquedas, o signos de comunicación
con los otros.
La primera vez que en
Internet se oyó hablar de Twitter fue en verano de 2006, aunque la empresa no
se fundó oficialmente hasta mayo de 2007. Han pasado menos de seis meses desde
entonces, pero la Red nos tiene acostumbrados a sorpresivos modelos emergentes
de comunicación que se popularizan rápidamente. Por ello, Twitter en particular
y el “microblogging” en general se han convertido en una de las ideas del año,
quizá la más sorprendentemente exitosa. Tanto es así que el gigante Google se
sumó hace unos días a la fiesta con la compra de Jaiku, uno de los portales que
compite con Twitter en esta fusión de «blogs» y SMS que adoran los tecnófilos.
Los blogs, desde su creación
han presentado características que han supuesto su consolidación. Ahora estos
nuevos modelos de blogs, presentan sus primeras características como la
brevedad y la movilidad. Respecto al primero, los “post” o mensajes no pueden
superar los 140 caracteres. Son “flashes”, “fogonazos”, apuntes, ideas para
compartir con conocidos o con el mundo. A menudo, pueden ser mensajes banales,
como esos que vuelan cada día en los SMS (“acabo de llegar al aeropuerto”, o
cosas así), pero otras veces son un hilo del que tirar. En cuanto a la
movilidad, la cuestión tiene más calado.
Los mensajes para cualquiera
de estos “microblogs” pueden enviarse desde la web, desde un móvil vía SMS o
incluso desde los sistemas de mensajería instantánea (en el caso de Twitter,
Aol, GTalk, .Mac, LiveJournal y Jabber), con una facilidad asombrosa, como un
chasquido de dedos. Una idea, casi un telegrama, que pasa de nuestra cabeza a
la web, en un entorno en el que Internet y los dispositivos móviles cada vez tienen
una relación más íntima. Los analistas dicen que los usuarios de internet a
través de móviles se triplicarán en los próximos cuatro años. Y, por lo que
parece, ahí estará Google, de alguna manera, probablemente con un nuevo
software, el “Google Phone”, y desde luego con Jaiku, que tiene bastantes menos
usuarios que Twitter pero que presume de una tecnología más avanzada: integra
información de otros servicios, como del.icio.us, Flickr, YouTube o feeds RSS.
Así, la telaraña de las
redes sociales amplía el círculo con la moda del “microblogging”. La nueva
generación de blogs, combinada con un toque de SMS y otro de mensajería
instantánea, da en cualquier caso un paso más hacia el muchas veces debatido
“exhibicionismo virtual”. Miles y miles de personas se muestran encantadas de
contar sus ideas, sus impresiones, sus vidas. Y todo en 140 caracteres.
Con todo esto, no cabe duda
que asistimos a una reinvención de los medios y de una nueva concepción de ver
y desarrollar el periodismo. Y debemos estar preparados.
